viernes 27 de junio de 2008

El valor del amor


Muchas veces me he preguntado porqué inconscientemente se valora la calidad de un amor no por la pureza e intensidad del mismo sino más por el valor intrínseco que tiene cada uno según lo tenga la persona de la cual provenga. Me pregunto porqué las personas se sienten más halagadas y son más sensibles a la admiración de alguien guapo, con caché social y bastante sobrado de triunfos amorosos que del amor de alguien no tan agraciado físicamente y cuyo palmarés es más bien escaso. No me cuestiono la razón porque no se siente atracción por los segundos sino porqué nos llena de orgullo sentirnos amados por los primeros y porqué tendemos a pensar que gustar a los segundos no tiene mérito ninguno y consideramos que son personas desesperadas por cualquier cosa, aunque esas personas hayan demostrado ser capaces de hacer lo imposible por nosotros.
El experimentar mayor o menor satisfacción interior por el amor de los segundos da cuenta de nuestra propia autoestima. Si somos totalmente indiferentes, normalmente tendemos a pensar que nosotros merecemos alguien mejor que esa persona, que valemos más que eso. De ahí que frecuentemente se oiga comentar cosas acerca de parejas tales como "él vale más que ella" o al revés, diferenciando el valor específico que tiene cada uno por lo guapo, inteligente o el caché social. Y como ya he comentado muchas veces, la prioridad a la hora de determinar qué amor tiene más valor recibirlo, para los hombres está en la belleza de la mujer y para las mujeres en el caché, popularidad, liderazgo o carisma del hombre. Dicho de otra forma, la gran masa de solterones y solteronas está compuesta por chicos posiblemente guapos pero tímidos y discretos, y mujeres inteligentes pero feas.
Yo por ejemplo soy de los que no se sienten atraídos por las mujeres demasiado guapas ya que yo valoro mucho, según la regla de la que hablo, la capacidad de dicha mujer para ser amado por ella. De esa forma, considero engañoso y poco firme que una mujer tremendamente guapa se enamorase de mí, ya que al final todo el mundo termina tirando a ese binomio chico guapo y/o popular-chica guapa y antes o después terminaría abandonado por ella. Aunque esa tendencia mía también tiene ciertas reservas, no estaría hablando con tanta rotundidad de el valor que tiene el amor de las personas si en alguna ocasión no haya calificado el amor de una mujer hacia mí como "propio de personas desesperadas". Pero en general sí que suelo ser más proclive a fijarme en mujeres físicamente del montón y en general, con un pobre concepto de sí mismas, no solo de palabra ya que la "falsa modestia" es algo muy extendido en la sociedad sino también con una actitud que lo demuestre. Bueno, en realidad creo que todo el mundo busca a alguien que valore lo mismo que se valora uno, los de alta autoestima tienden a ver a los otros como un coñazo de personas que además generan mal rollo y los de baja autoestima vemos a los de alta como gente prepotente, presumida e insultantemente feliz. Y es lo que creo que ese amor por uno mismo y la actitud que eso genera ante las cosas, es principalmente lo que determina que unas personas sean incompatibles con otras, mucho más determinante que los gustos o ideologías políticas sean antagónicas.
Lo que sí he tenido muy en cuenta siempre es que el amor que te puede profesar alguien que no está demasiado acostumbrada a sentirse amada por el sexo opuesto es mucho más puro y lo cuidará más para no perderlo en caso de que sea correspondido, que aquella que tiene mucho más éxito, que se ha enamorado 100 veces, enamorado de ella otras tantas, roto otras 100 y en definitiva, que tu eres uno más y a ver qué tal sale esta vez.

Evidentemente, el amor es demasiado complicado como para pretender explicarlo con este tipo de teorías y muchas veces no parece responder a nada de esto y solo son una colección de circunstancias o algo que da dolor de cabeza simplemente plantearse su porqué. Pero no creo en la simpleza de Einstein cuando afirmaba que "todo es relativo", pienso que muchas veces merece la pena generalizar ignorando las excepciones. Que cada uno comparta o rechace estos proyectos de teorías en base a lo de acuerdo que esté con la frase de Einstein o la canción de Jarabe de Palo: depende, todo depende de según como se mire.

EvyPo-love

miércoles 28 de mayo de 2008

"EL TALISMÁN"


El talismán de tu piel me ha dicho,
Que soy la reina de tus caprichos,
Yo soy el as de los corazones,
Que se pasean en tus tentaciones,
El talismán de tu piel me cuenta,
Que en tu montura caerán las riendas.

Cuando una noche de amor desesperados,
Caigamos juntos y enredados,
La alfombra y el alrededor, acabarán desordenados,
Cuando una noche de amor que yo no dudo,
La eternidad venga seguro,
Tú y yo el desnudo y el corazón, seremos uno.

Yo soy la tierra de tus raíces,
El talismán de tu piel lo dice,
Yo soy la tierra de tus raíces,
Lo dice el corazón y el fuego de tu piel.

Y yo soy la tierra de tus raíces,
El talismán de tu piel lo dice,
Yo soy la tierra de tus raíces,
A ver que dices tú.

El talismán de tu piel me exige,
Que ando descalza de esquina a esquina,
Por cada calle que hay en tus sueños,
Que soy el mar de todos tus puertos,
El talismán de tu piel me cuenta,
Que tu destino caerá a mi puerta.

Cuando una noche de amor desesperados,
Caigamos juntos y enredados,
La alfombra y el alrededor, acabarán desordenados,
Cuando una noche de amor que yo no dudo,
La eternidad venga seguro,
Tú y yo el desnudo y el corazón, seremos uno.

Yo soy la tierra de tus raíces,
El talismán de tu piel lo dice,
Yo soy la tierra de tus raíces,
Lo dice el corazón y el fuego de tu piel.

Y yo soy la tierra de tus raíces,
El talismán de tu piel lo dice,
Yo soy la tierra de tus raíces,
A ver que dices tú.

Yo soy la tierra de tus raíces,
El talismán de tu piel lo dice,
Yo soy la tierra de tus raíces,
Lo dice el corazón y el fuego de tu piel.

Y yo soy la tierra de tus raíces,
El talismán de tu piel lo dice,
Yo soy la tierra de tus raíces,
A ver que dices tú.

EvyPo-love

lunes 21 de abril de 2008

LOS CELOS EN LA PAREJA

1. ¿Qué son los celos?

Los celos son un sentimiento de temor a perder a la persona amada.

Los celos, de forma controlada y en pequeñas dosis, pueden ayudarnos a potenciar la relación pero, cuando los celos son enfermizos nublan la razón de quien los padece.

Sus sospechas se basan, la mayoría de las veces, en hechos infundados y, el constante temor a ser abandonados les lleva a ejercer un continuo temor sobre la pareja.

Aunque conviene saber que cuanto más seguros nos sentimos de nuestra pareja y de nuestra relación con ella menos intensos y duraderos son.

2. Cómo controlar los celos

a. Evita pensamientos destructivos que hacen que el problema de los celos se agrave e intenta sustituirlos por otros de seguridad y confianza que ayuden a frenarlos.

Esfuérzate en ser objetivo y aprende a diferenciar lo que son hechos reales de lo que puede estar manipulando tu imaginación.

Esto no es otra cosa que tomar verdadera conciencia del problema e intentar hacer algo al respecto.

b. Procura ser más tolerante y dejarle su espacio a tu pareja: evita ese impulso irrefrenable que te lleva a estar en todo momento controlando y preguntándole sobre lo que hace y con quien.

De esta forma lo único que vas a conseguir es que se sienta cada vez más agobiada y atosigada.

c. Comenta lo que te ocurre a algún amigo de confianza y pídele consejo. No olvides que ocultar el sufrimiento y negarlo hace que se potencie cada vez más.

Los consejos y puntos de vista de otras personas ayudan a analizar lo que nos ocurre de forma objetiva y a encontrar soluciones que tal vez no se nos habían ocurrido.

d. Reflexiona sobre lo que te ocurre e intenta aclarar tus ideas. Esto te ayudará a exponer tus sentimientos con sinceridad, a descubrir tus miedos, necesidades, etc.

Y una vez detectado el problema procura poner todos los medios a tu alcance para solucionarlos.

e. Evita utilizar amenazas, habla claramente de lo que te ocurre, no te ciegues con la rabia e intenta buscar soluciones al problema.

f. Evita culpabilizar a alguien de lo que te ocurre. Procura ser responsable de lo que sientes y no olvides que tus actos dependen de ti, y eres la única persona que puede cambiar tu conducta ante lo que estas sintiendo.

g. Evita ser trágico a la hora de asumir los celos: esfuérzate en apreciarlos como síntoma de amor verdadero y prevenirlos cuando se descontrolan y vuelven dañinos.
Sufrir celos de forma moderada es una respuesta emocional normal pero, sentirlos de manera exagerada y descontrolada lo convierten en algo patológico. Esto es señal de que a nivel psicológico hay algo que no va bien. Pero, ¿sabemos por qué sentimos celos?, ¿qué podemos hacer para superarlos?.

3. ¿Por qué somos celosos?

a. Falta de confianza en uno mismo: las personas inseguras muchas veces no se sienten merecedoras del amor de su pareja y esto les lleva a desconfiar de la sinceridad y cariño del otro.

Siempre están pensando en que en cualquier momento su pareja puede conocer a alguien mas atractivo y tienen miedo a que descubra lo poco que vale en realidad.

b. Experiencias familiares: Es probable que una persona que haya presenciado escenas de celos en sus padres tenga más predisposición a ser celoso que otra cuyos padres se sentían seguros el uno del otro.

c. Experiencias vividas: las personas que han sido traicionadas alguna vez por alguien en quien confiaban es más probable que posteriormente desarrollen una personalidad celosa.

d. Trastornos psicológicos: las personalidades paranoides, narcisistas e histriónicas tienen una gran tendencia a desconfiar continuamente de los demás y por consiguiente a desarrollar una celotipia.

Sin embargo, si aprendemos a controlar estos impulsos, los celos nos pueden ayudar a apreciar y valorar a la persona que tenemos al lado y a cuidar el amor del otro sin darlo siempre por supuesto.

En algunos casos, cuando los celos son muy frecuentes, intensos y duraderos y surgen sin ningún motivo, se vuelven patológicos.

Esto produce un sufrimiento intenso en quien los sufre, y en muchas ocasiones se aconseja acudir a un profesional especializado en terapia de pareja.

EvyPo-love

RECUPERAR EL AMOR

Cuando la incomunicación se ha establecido ya en la pareja, la pasión ha desaparecido y el deseo sexual se ha desvanecido casi por completo, pero aún os queréis lo suficiente como para querer arreglar las cosas, la comunicación y la sinceridad constituyen el paso fundamental.

Algunas personas intentan solucionar este problema en la cama, pensando que si vuelven a a mantener relaciones sexuales con frecuencia, todo se arreglará, pero es más probable que suceda todo lo contrario o que surjan disfunciones sexuales debido a que los problemas sin resolver y el distanciamiento emocional van a frustrar el encuentro sexual. Si ha habido un alejamiento entre vosotros y se ha perdido la intimidad emocional que hubo en un principio, entonces las relaciones sexuales serán un recordatorio de lo que habéis perdido y es probable que generen tristeza y sensación de soledad. Por eso es importante que, antes de volver a mantener relaciones sexuales, primero recuperéis la intimidad emocional. Un periodo de abstinencia sexual puede venir bien a estas parejas. Lo que podéis hacer, en cambio, durante este periodo, es lo siguiente:

- Expón abiertamente lo que te molesta de tu pareja, en qué te gustaría que cambiara ella o él y la relación. Utiliza frases que empiecen por "yo", como: "Me siento rechazado/a cuando haces esto" en vez de frases que empiecen por "tú", como "eres un/a egoísta", ya que en este último caso puede ser interpretado como un ataque o insulto. Al exponer lo que te pasa céntrate sobre todo en tus sentimientos. En vez de decir simplemente: "Te fuiste sin decir nada", es referible decir: "Cuando te fuiste sin decirme nada me sentí dolido/a y pensé que parece que no te importo en absoluto"

- Hagan actividades que impliquen intimidad y contacto físico, pero que no tengan el sexo como objetivo. Por ejemplo, daros masajes, bañaros o ducharos juntos, abrazos, etc.

- Planeen juntos actividades de ocio y diversión. Eleja aquellas que les gusten a ambos y que no vayan a ser motivo de discusión.

lunes 14 de abril de 2008

El amor nunca muere


Vuelve a estos brazos otra vez y deja yacer tu cuerpo

El ritmo de este corazón estremecido late como un tambor

Late por ti sangra por ti no se reconoce su sonido

pero es el tambor de los tambores la canción de las canciones...

Una vez poseí la rosa mas rara que nunca llego a florecer

el invierno cruel congelo el capullo y robo mi flor demasiado pronto

Oh soledad oh desesperación por alcanzar el final de los tiempos

porque no hay en todo el mundo amor mas grande que el mio Amor,

oh amor, oh amor ...llueve ...cae la noche ...se mía para siempre...

Dejame ser el único que te guarde del frió

Ahora en el suelo del cielo yacen estrellas del oro mas brillante

Ellas brillan por ti brillan por ti arden para que todos las veamos

Vuelve a mis brazos otra vez y libera mi espíritu . . . Te Amo Evelyn Oscátegui Torres EvyPo por siempre . . .

EvyPo-love

martes 8 de abril de 2008

¿Cuál es el límite para sufrir por alguien?


¿Qué tan dispuestos estamos a sufrir por alguien? ¿Cuál es el límite? La respuesta es personal e intransferible.

La egoísta sensación de merecer que surge por el hecho de dar, no es siempre egoísmo o utilitaria generosidad, sino auténtica dignidad.

Cuando damos lo mejor de nosotros mismos, cuando decidimos compartir nuestra vida en intimidad, cuando abrimos nuestro corazón de par en par y desnudamos nuestra alma hasta el último rincón,

Cuando perdemos toda vergüenza, cuando los secretos dejan de serlo, al menos merecemos comprensión, existe merecimiento.

Por supuesto que merecemos en virtud de honesta y franca dignidad.

Que se menosprecie, ignore, olvide o desconozca fríamente el amor que regalamos a manos llenas es desconsideración, vileza del ser, o, en el mejor de los casos, ligereza.

Cuando amamos a alguien que, además de no correspondernos, desprecia nuestro amor, estamos en el lugar equivocado.

Definitivamente, esa persona no se hace merecedora del afecto que le prodigamos. Con una nueva conciencia la disyuntiva empieza a dejar de serlo, la cuestión empieza a hacerse clara y transparente, obvia: si no me siento bien recibido en algún lugar, empaco y me voy.

Nadie de corazón sensato se quedaría tratando de agradar o disculpándose por no ser como les gustaría a los otros que fuera. R.W. Emerson lo expresó de sublime manera: “La verdad es más hermosa que el fingimiento del amor”.

En cualquier relación de pareja que tengas, no te merece quien no te ame, y menos aún, quien te lastime.

¡Haz surgir una nueva conciencia en ti! Incluso, si alguien te hiere reiteradamente sin “mala intención” – este absurdo existe - es posible que te merezca, pero en verdad no te conviene. Definir tus límites, basados en tu dignidad, es el mejor modo de conservar tu…

¡Emoción por existir!


EvyPo-love

lunes 10 de marzo de 2008

EL AMOR MÁS BONITO

Eres, el amor más bonito que tengo
la verdad en la cual me mantengo
eres el sentir,que me hace vivir
lleno de ilusiones y motivaciones
nuevos para mi

Tienes en tus ojos, mi fe y esperanza
esa magia que nunca se cansa
llevas en tu ser, tanto que aprender
pero con mis brazos, llevaré tus pasos
hasta las entrañas de la más alta montaña
porque

Tú eres para mi
La canción que labraste en mi alma
Eres para mi
Esa voz que en mis sueños me llama
Eres el regalo de Dios, que me ha mandado
para que nunca se apague mi voz

Eres para mi
Toda la inspiración de mi vida
Eres para mi
Esa luz que ha mi vida a encendido
Eres todo y siempre algo más
cuando yo veo en las mañanas
las sonrisas que me das

Eres para mi, para mi
La mujer preferida, la que me hace vivir
Eres para mi, para mi
De mi jardín la roza, que me hace sentir
Eres para mi, para mi
La ilusión de mi vida, la que me hace feliz

(Oye prenda linda...y dice)

Eres para mi, para mi
Ay que bonito es querer, como te quiero yo
Eres para mi, para mi
Como te quiero yo nadie te va a querer

Eres para mi, para mi
Eres la preferida, por eso te canto a ti
Eres para mi, para mi
Amor de mis amores, me haces feliz

Te amo Evelyn Oscátegui Torres mi reynita, EvyPo por siempre . . .